
Recientemente se llevó a cabo el evento ‘Encuentros en la Diversidad: una Política de Lenguas para el Archipiélago. El Creole en una Sociedad Multilingüe’, organizado y convocado por esa alianza que representa al Saber (con mayúsculas) en las islas. La Universidad Nacional, el Infotep y la Secretaría de Educación que, junto al Sena, han venido apoyando con recursos, experiencia y gestión, la iniciativa de hacer realidad que nuestro Departamento sea un territorio bilingüe de verdad. O multilingüe.








No cabe duda cómo la música proveniente del Valle del Cacique de Upar penetra y conquista corazones de mucha gente aún de culturas diferentes. Con sus ritmos de merengue, paseo, puya y son que ejecutan generalmente con el acordeón, caja y guacharaca, narran los sucesos del día o le cantan a la mujer, al amor y han puesto al vallenato a sonar en casi todas partes.
Un isleño está compuesto en un cincuenta por ciento de magia, y un cincuenta por ciento del resto. La magia que le vive adentro, se alimenta o se muere. Se nutre de oír la musicalidad de su hablar, del olor a mar que te mete la brisa en los poros, se alimenta de las sonrisas blancas enmarcadas en caras amables, de la comida engordadora y feliz y del abrazo de la familia que no se remplaza nunca. 












