
La ordenación sacerdotal de Robert Hudgson Reeves, celebrada este jueves en San Andrés, es uno de esos acontecimientos que trascienden el ámbito estrictamente religioso. Es una noticia que toca a la población entera, porque detrás de este nuevo sacerdote hay una historia de vida, de familia, de formación, de servicio y de profundo arraigo con estas islas.






Hay una actitud muy arraigada en los corazones de muchos, por no decir que en el de todos, es la exclusión en contra de aquellas personas que piensan, viven y creen de manera diferente a nosotros. Los grados de exclusión van desde la simple indiferencia, hasta la oposición violenta y radical.
En la película













