¡Cómo son de oportunas estas palabras de Jesús, “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados que yo los aliviaré!” (Cfr. Mt 11, 25 – 30). Son un bálsamo para todos porque nos agobia la vida de una o de otra manera, hay cargas pesadas que sobrepasan nuestras fuerzas y nuestros ánimos.
Opinión







El llamado atemporal al voto es el pináculo de otra crisis y otro ciclo de incertidumbre y esperanza que reafirman nuestros problemas de gobernabilidad y el peso de las deficiencias de gestión pública contra el progreso.
El primero llegó temprano. Se paró frente al portón de metal a esperar que se abriera, como si de él dependiera la democracia universal. Caminaba despacio, con las manos dobladas sobre un bastón que ya conocía el camino de memoria. Vivía solo desde hacía años, pero seguía partiendo el pan en cuatro pedazos. Nunca dejó de hacerlo.












