Una de las cosas buenas que tiene ser yo, es que generalmente puedo hacer lo que se me da la gana. Años de establecer mi personalidad como una poderosa e inestable brisa, me permite sin peligros oscilar entre la calma, la paciencia, la intolerancia y el absurdo. Me admito desde hace tiempo vagar entre la prosa y la poesía, la ciencia y la filosofía.
Opinión






Hace pocos años no era problema reunirnos en cualquier sitio de San Andrés a divagar acerca del acontecer diario y el futuro. En los bares y cafés nos sentábamos juntos periodistas, comerciantes, hoteleros, amigos y conocidos, a debatir sobre lo divino y lo humano y a mencionar nuestras añoranzas de un mundo mejor.
Por estos días están en el archipiélago dos grupos, en total 81 personas, de estudiantes de una prestigiosa universidad del interior del país. Vienen a estudiar ecología y medio ambiente, para lo cual aprovechan las condiciones que ofrecen los ecosistemas terrestres y en especial marinos de nuestras islas.












