Después de su visita a San Andrés, y por primera vez a Providencia (no sé si estuvo en Santa Catalina, la olvidada), luego del fallo de la Haya, el presidente Santos ha anunciado su invitación a inversionistas nacionales y extranjeros a invertir en el Archipiélago de San Andrés y Providencia.
Opinión







El problema del gobernante colombiano pareciera ser que no logra evolucionar a la misma velocidad de sus instrumentos jurídicos. Me explico: en 1991 quedó establecido en la Constitución Nacional que somos una nación pluriétnica, pluricultural, y de regiones. Sin embargo, a estas alturas ese reconocimiento sólo permanece en el papel.
La situación resultante por la sentencia adoptada por el Tribunal de la Haya ha creado unas circunstancias especiales. Por fin Colombia reconoce que sobre el archipiélago existe un pueblo raizal y con sus derechos sistemáticamente vulnerados.











