
El Día Mundial de los Océanos nos recuerda su importante papel en la vida cotidiana y nos pone a reflexionar sobre el impacto de los humanos en él. De ahí que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) inste a ‘Reimaginar, más allá del mundo que conocemos, una nueva relación con nuestro océano’.
Los océanos cubren más del 70 % del planeta, representan una despensa natural de vida y de sustento para la humanidad y para otros organismos de la Tierra.
Ellos producen al menos el 50 % del oxígeno que respiramos, alberga una cantidad incalculable de biodiversidad y es la fuente principal de proteínas para más de mil millones de personas en todo el mundo.
Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios, necesita más apoyo que nunca, ya que estamos extrayendo de ellos más de lo que se puede reponer. Además, se estima que el 90 % de las grandes especies marítimas de peces han disminuido, y que el 50 % de los arrecifes de coral han desaparecido para siempre.
¿Cómo vemos y cuidamos el océano?
El lema que la ONU impulsa para este año es ‘Reimaginar, más allá del mundo que conocemos, una nueva relación con nuestro océano’, invitándonos a cambiar la forma en que vemos y cuidamos de él.
Cuando se vive en zonas continentales, tal vez percibimos a estos grandes cuerpos de agua salada como algo lejano, cuando en realidad forma parte de nuestra vida diaria, dado que a él debemos atribuirle, en gran medida, el aire que respiramos, los alimentos que consumimos y el equilibrio climático que hace posible nuestra existencia.
Adicionalmente, el tema de acción global que busca impulsar la ONU este 2026 es: ‘Áreas Marinas Protegidas Fuertes para Nuestro Planeta Azul’, una estrategia que se alinea con la reciente ratificación del Tratado de Alta Mar para proteger la biodiversidad más allá de la jurisdicción nacional.
AMP Seaflower
Parques Nacionales Naturales define un Área Marina Protegida (AMP) como una zona establecida en el país (por decreto o ley) “para proteger, conservar, restaurar y preservar especies, hábitats y procesos ecológicos que han sido afectadas; así como para regular las actividades productivas, que garanticen que el mar siga siendo fuente de empleo y alimento para las personas”.
Actualmente Colombia cuenta con 40 áreas protegidas con jurisdicción marina, de las cuales 23 están ubicadas en el Caribe continental, 13 en el Pacifico y cuatro en el Caribe insular.
Entre estas últimas destacamos la AMP Seaflower, ubicada en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que cuenta con una extensión de 6.500.000 hectáreas.
Su creación se produjo mediante la Resolución 107 del 27 de enero de 2005, emanada del Ministerio del Ambiente, cuando después de la declaratoria de este importante maritorio como Reserva de Biosfera Seaflower –por la Unesco en el año 2000–, la Corporación para el Desarrollo sostenible del Archipiélago (Coralina) adquirió compromisos y retos para su protección y conservación.
Protección y conservación
La autoridad ambiental de las islas señala, como características destacables de la AMP Seaflower, que alberga la tercera barrera coralina más grande del mundo y que es hábitat de diversidad de peces, corales, esponjas, gorgonáceos, macroalgas, caracoles, langostas y aves.
Entre los objetivos de su creación, se tienen:
-Preservar, recuperar y mantener a largo plazo las especies, biodiversidad, ecosistemas y los otros valores naturales incluyendo hábitats especiales.
-Promover prácticas sensatas de manejo para asegurar el uso sostenible a largo plazo de recursos costeros y marinos.
-Distribuir equitativamente los beneficios económicos y sociales para aumentar el desarrollo social local.
-Educar a sus pobladores, para promover un sentido de pertenencia y participación de la comunidad en su manejo y conservación.
(Foto: Gobernación)





















