¿Choque de Planes?

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En su primer viaje oficial como jefe de Estado efectuado el día 8 de agosto de 2018, el presidente Iván Duque Márquez arribó a San Andrés verificando un compromiso adquirido meses atrás, el día de su victoria electoral. “El 8 de agosto –avisó– amaneceré en la isla reafirmando la soberanía territorial de nuestro archipiélago”. Entonces anunció el Plan de Choque, ‘El que la hace la paga’, para combatir la inseguridad.

Sin embargo, a un año de aquella visita, hay que admitir que los resultados de la gestión no son los mejores, por lo menos en los tres ejes que él mismo priorizó de manera urgente: salud, conectividad y seguridad. Sin contar con la pesada carga heredada del Plan Archipiélago ideado para compensar los estragos del fallo de la Corte Internacional de La Haya.

En aquellos días la IPS Universitaria de Medellín, entidad responsable del manejo de la red de salud pública en el archipiélago, estaba próxima al retiro y a entregar los dos hospitales –uno en San Andrés y otro en Providencia– en medio de una crisis de prestación de servicios sin precedentes, con las obvias consecuencias reflejadas sobre los usuarios.

Pagando millonarias sumas en concepto de multas por cuenta de los organismos de control y ante una reprobación general por su deficiente accionar: sin insumos médicos y con una nómina cada vez más exigua de profesionales de la Salud; el sistema escogido había entrado en crisis y se planteó, a partir de su visita y la del ministro del ramo, la renovación total del modelo.

No obstante, pasados 365 días, dicho modelo sigue siendo el mismo y al mismo operador se le prolongó, mediante un-otro sí al contrato, la responsabilidad de quedarse un año más, contando a partir del 2 agosto pasado. Y si bien –hay que decirlo– la prestación del servicio ha persistido en forma casi heroica, sigue habiendo carencias estructurales incompatibles con la realidad de las islas.

No en vano el gobernador (e) Juan Herrera Leal, dijo hace pocos días que aún se está a la espera de que el operador comience a implementar los equipos para realizar diálisis y tomografías, procedimientos por los cuales muchas personas deben salir de las islas. “Son varios los compromisos de este operador y estamos atentos a la espera de su puesta en marcha”, afirmó.

Y, a propósito de esperanzas, es reconocida la ineficiencia de cobertura efectiva ofrecida por los operadores y concesionarios del Cable Submarino instalado en 2010 a un costo de 54 mil millones de pesos, mediante un plan de negocios que, al parecer, no cierra para nadie. Pero, una vez más, casi diez años de ilusiones en vano se colmaron de optimismo por el interés del primer mandatario en el tema.

Sin embargo, nada nuevo surgió al respecto, o al menos no se conocieron resultados fuera del anuncio de un Plan de Choque que iba a ser divulgado el 27 de julio pasado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y que, de forma sorpresiva, quedó postergado hasta nueva orden.

Inseguridad, el dolor de cabeza

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También se ocuparía la tempranera visita presidencial de la alarmante inseguridad que el año pasado tuvo en las islas el índice más alto de homicidios de su historia. Se anunció entonces –tras un recordado Consejo de Seguridad (en la foto) efectuado en la base de la Fuerza Aérea Colombiana, en presencia del ministro de Defensa y los altos mandos militares– la aplicación de otro Plan de Choque: ‘El que la hace la paga’.

Al respecto, como en el tema de la salud, se formularon estrategias, se convocaron esfuerzos institucionales, se aplicaron correctivos y se lograron capturas, pero la llamada ‘percepción de seguridad’ no ha mejorado. Y si bien las cifras ofrecidas por la Policía Nacional presentan índices alentadores, la realidad en las calles dista mucho del modelo de seguridad que las islas habían ofrecido históricamente.

En este sentido, se requiere mucho más que un Plan de Choque. Se necesita, con el concurso de todas las (adormiladas) fuerzas vivas, elevar la calidad de vida de una sociedad que solo Dios sabe cómo subsiste. Con servicios públicos altamente ineficientes. Con mega-colegios, acueductos y alcantarillados que nunca se terminan de construir. Con sobrepoblados barrios subnormales camuflados a la sombra de lujosos edificios.

Así las cosas, el Presidente Duque hallará en su advertida próxima visita, un Departamento en crisis, sobre-poblado y sobre-diagnosticado que, a pesar de la millonaria inversión estatal del Plan Archipiélago, no ha podido solucionar sus problemas de salud, saneamiento básico, deterioro ambiental y, en los últimos tiempos, el invitado menos deseado en un destino turístico: la inseguridad.


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Última actualización ( Jueves, 08 de Agosto de 2019 06:01 )