El peligro de la confianza

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NADINEl hecho de que en San Andrés y Providencia el número de contagios de coronavirus se haya mantenido en el nivel más bajo, es una muy buena noticia. Sin embargo, no debe ser motivo de tranquilidad absoluta. "En el manejo de las crisis lo más difícil viene cuando la presión se relaja", escribió el filósofo francés Alex de Toqueville en su ensayo 'La democracia en América'.

Por lo tanto, hay que seguir trabajando duro para que los ciudadanos del archipiélago cumplan con los protocolos de seguridad sanitaria establecidos. El incumplimiento de estos podría desatar una ola de contagios del virus que empeorarían las cosas. Han dicho los expertos que el coronavirus se mantendrá en el ambiente del país por largo tiempo. De ahí que la confianza es un peligro en estos momentos. Por ahora, ni siquiera el uso del sello 'Covid Free' es de fiar ya que podría implicar el riesgo de incrementar y continuar la cadena de transmisión, ha advertido la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque el aislamiento geográfico de San Andrés por su condición de ínsula representa en cierto modo una ventaja frente al continente, que influye en la protección de la pandemia, en la práctica no garantiza nada. Tal como lo podemos ver en los 15 países insulares que conforman la Caricom, donde se han reportado (al día de hoy, 30 de abril) un total 1.177 casos positivos, 62 fallecimientos y 337 recuperados, por lo que se han extremado las medidas para disminuir los contagios.

Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha dicho que en las próximas semanas crecerá el número de casos de la Covid-19 en América Latina y ha subrayado la importancia de que los gobiernos de la región “sigan sin bajar la guardia con las medidas de distanciamiento”. A esto hay que agregar que "no hay evidencia suficiente de que las personas que se recuperaron de la infección y tienen anticuerpos contra el virus hayan desarrollado inmunidad que les impida infectarse nuevamente", según la OMS.

En Colombia se espera que el pico más alto de la pandemia se alcance en junio próximo, de acuerdo con los expertos internacionales; por lo tanto, es necesario mirar con lupa el panorama insular y dictar las normas precisas y apropiadas para minimizar el impacto de la flexibilización de la cuarentena, que inició el pasado 27 de abril. La situación no está para tomar decisiones salomónicas. Si no se actúa de manera responsable se puede desbordar el contagio.

Es hora pues de apresurar el proceso de dotar al hospital departamental de los ventiladores mecánicos para pacientes con Covid-19 para atender una posible multiplicación de los casos de contagio y poner en marcha lo antes posible un modelo de servicios de salud que no se esté aferrado a la idea de que un hospital tiene que ser siempre rentable igual que una fábrica de celulares. En esto el gobierno departamental tiene que ser muy certero.

La descentralización de las pruebas o test de coronavirus, como ya lo han logrado otros departamentos del país, sería un avance importante en esta coyuntura. Ello permitiría, por obvias razones, realizar un mayor número de pruebas ante un posible desfase de las previsiones hechas al respecto. Además, cuántos más test se hagan, mejor, ya que habría mayor información fidedigna para respaldar la implementación de acciones que permitan declarar a las islas de San Andrés y Providencia como destinos 'Covid Free'.

De otro lado, es fundamental corregir las falencias que se han visto a la hora de comunicar a la comunidad las medidas y las acciones contempladas en los decretos de la emergencia sanitaria. Esto ahorraría aclaraciones y salvaría los baches que se han observado y que no permiten que la información llegue de manera expedita y explicita a los ciudadanos.

No todos se informan por Facebook Live; además, las redes sociales permanecen inundadas de falsas noticias. Es necesario entonces emplear todos los medios de comunicación de las islas. Según el estudio ‘Cartografías de la información’, de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), San Andrés y Providencia cuenta con 19 medios de comunicación que le permiten a los isleños la posibilidad de enterarse de todo lo que pasa en su territorio.

Esta alta presencia de medios locales sugiere una mayor cobertura sobre el cubrimiento periodístico de la pandemia. El periodismo de investigación, ya sea que lo haga un periodista digital o uno tradicional o uno independiente, sin sesgos de ninguna índole, es vital en estos momentos. La opinión de los periodistas no puede ser la medida de la situación actual, se hace necesario, como nunca antes, ejercer un escrutinio ciudadano de profundidad y no atenerse a la oratoria oficial.

El papel de los medios isleños es fundamental hoy porque existen grandes riesgos de contagio de la corrupción en la contratación oficial que se realiza por estos días amparada en la emergencia sanitaria, como lo han detectado los entes de control del país. La solidaridad colectiva se construye con información veraz, precisa y oportuna. El reto es pasar la tormenta sin que el tejido social sufra consecuencias irreparables por estas cosas.

Sumativo.- El filósofo británico John Gray nos advierte que "los problemas globales no tienen soluciones globales... la creencia de que esta crisis puede resolverse con cooperación internacional es el pensamiento mágico en su forma más pura".

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. EL ISLEÑO no responde por los puntos de vista que allí se expresen.