Nuestro trilinguismo

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El inglés en el Caribe es materia de exportación; en islas como Barbados, Trinidad y Tobago, Jamaica, Las Bahamas, St. Vincent y las Granadinas, Grenada, Antigua y Barbuda, St. Kitts y Nevis, Dominica, Santa Lucía, entre otras, y en Guyana y Belice, los egresados de las instituciones pedagógicas son buscados por su capacidad para ser contratados como profesores de la materia en Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia, principalmente.

Aducen que los caribeños tenemos el mejor inglés que se habla, por la fonética, por la pronunciación de los sonidos de un idioma tan importante para su comprensión oral. Esto es mejor entendido comparativamente como con lo que ocurre en el aprecio que se tiene a los colombianos por su modo, cuando se dice de nosotros que hablamos el mejor español porque suena mejor, es neutral.

Hasta hace medio siglo el inglés fue lengua predominante en el archipiélago, vino con los pobladores británicos quienes al liberar a los africanos a principios del siglo diez y nueve dedicaron esfuerzos y recursos para educar en la fe cristiana, en leer, escribir y en matemáticas.

El español es el idioma oficial que se popularizó con el asentamiento en las islas de otros colombianos con ocasión del establecimiento del puerto libre.

Como pueblo sometido desarrollamos un medio de comunicación oral, diferente aunque nacido del idioma impuesto por el dominador, como es el creole.

Creole es criollo en español, apropiado, es patois en francés o patuá.

Llama la atención que en los sitios donde la lengua deriva del Francés como en las islas de Santa Lucía, Dominica, Monserrat y otras, se le dice creole, que es vocablo inglés, y en Jamaica muchos la llaman patois, que es lo mismo pero dicho en lengua francesa. En Belice lo denominan creole como corresponde, de la dominante lengua inglesa.

El Criollo, creole o patois señala el mismo fenómeno en cualquiera de los territorios en que se manifiesta. Es una lengua apropiada por los esclavizados o dominados para comunicarse entre sí sin que le sea fácil al amo o señor entenderlos. Comprensible ya que a los africanos, de gran fortaleza física e intelectual, se les organizaba de manera tal que no juntaran a provenientes de la misma tribu, rompiendo la comunicación oral entre ellos.

Esto que debería ser una fortaleza para nosotros, está en decadencia. Una cosa es hablar y apoyarse en mecanismos a la mano hasta hacerse entender y otra muy distinta es leer y escribir correctamente, sobre todo esta última.

Las estructuras educativas establecidas no respaldan la sostenibilidad del trilinguismo en el archipiélago, son escasos los instructores idóneos para atender la preservación de los idiomas de manera que ahora el español es preponderante y avasallador por la fuerza de las mayorías poblacionales hispanoparlantes.

Nótese que palabras como basura, nevera, cita, y tantas otras del español, se usan sin traducción en inglés y en el creole de las islas, sustantivos apropiados que indican olvido del vocabulario o una dinámica muy particular. Es el llamado hoy ‘spanglish’ que es la utilización de palabras españolas en la composición de frases en creole y en inglés.

Hay limitaciones, falta de conocimiento en los tres idiomas para su uso universal cuando corresponde. Lo triste es esa predisposición natural que se pierde más y más entre nosotros por desinterés e ineficiencia de las autoridades gubernamentales como también ausencia de sacrificio y autodisciplina para aprender.

Los idiomas inglés y español son preponderantes en el mundo de las oportunidades hoy día, como lo será el mandarín dentro de muy poco tiempo.

Tendremos que hacer gran esfuerzo para no perder las lenguas universales que tenemos dentro de esta triología y exigir escenarios escolares adecuados para que siga siendo realidad un archipiélago políglota.

Kent Francis James

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Última actualización ( Sábado, 16 de Abril de 2011 10:41 )