Bilingüismo: una falacia

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OSWALDO.SANCHEZDecía la exministra Gina Parody que el "Dominio del inglés nos permite aumentar la inversión extranjera y las oportunidades"; sin embargo, pareciera que esta aseveración no tuviera mucha importancia en este territorio, en la medida en que no se vea el manejo del idioma Inglés como una oportunidad para nuestros estudiantes en este mundo tan sofisticado y vertiginosamente cambiante.

Creo que es buena idea partir de esta premisa formulada por Diego Torres y recogida por el Ministerio de Educación Nacional (MEN): “La importancia del idioma inglés en el mundo ya no se discute, sino que se acepta”. Pero una cosa es decirlo y otra muy distinta acomodar la enseñanza a esta verdad como política educativa. Es más, “aprender un segundo idioma se ha convertido en un factor que contribuye a la desigualdad educativa”, asegura Torres.

¿A dónde van a parar esas 2.600 horas (11 años) dedicadas por docentes y estudiantes a la enseñanza-aprendizaje del Inglés? Los resultados obtenidos son pobres y es más doloroso aún si tenemos en cuenta la lengua materna en este territorio insular.

Datos oficiales

De acuerdo con el informe del ICFES 2018, los graduandos del Departamento tuvieron los siguientes niveles de desempeño en Inglés: IEs oficiales: A- (18%); A1 (30%); A2 (31%); B1 (19%); B+ (3%). IEs Privadas: A- (12%); A1 (18%); A2 (29%); B1 (31%); B+ (10%).

Mientras que en las IEs Oficiales el 48% de los estudiantes están en los Niveles A- y A1 y el 3% alcanzan en Nivel B+, estos porcentajes en las IEs privadas son del 30% y 10%, respectivamente. Otro dato a tener en cuenta son los promedios obtenidos por los dos municipios del Departamento: San Andrés y Providencia, entre 2014 y 2018. En tanto que el primero oscila entre 57 y 58 puntos, la segunda lo hace entre 71 y 67 (en 2014 obtuvo 47 puntos).

Y si de sincerarnos se trata, se debe reconocer que la balanza de las responsabilidades se inclina hacia la Escuela y la Secretaría de Educación, no a hacia los estudiantes. Como decía alguna propaganda en tiempos pasados: ¡la diferencia está dentro del tarro! Así no se quiera aceptar.

Que hay mucho por hacer, es evidente. Que las cosas pueden ir mejor, es seguro. No puede ser que miradas miopes sobre las realidades de nuestros jóvenes sigan entorpeciendo su progreso y desarrollo.

Ejemplos como los de Arjona, Bolívar, que firmó acuerdo con las ciudades de Central Falls y Pawtucket, en el estado de Rhode Island en Estados Unidos, “para iniciar un programa de bilingüismo y de intercambio cultural, con el fin de avanzar en educación”; o el de Bucaramanga, cuyo programa de bilingüismo persigue capacitar 638 docentes de primaria y 237 de secundaria este año, siendo finalmente beneficiados más de 4.500 estudiantes, son para tener en cuenta.

Es hora de repensar eso del bilingüismo en estas tierras insulares. Lo arriba afirmado es prueba de que no se viene haciendo lo correcto, que nadie quiere asumir responsabilidades y menos responder “por daños y perjuicios” en contra de nuestros niños escolares.

¿Por qué no ensayar cumplir con lo prometido? El gobierno (nacional, regional y local) se ha comprometido a implantar unas áreas obligatorias y fundamentales del conocimiento y de la formación para el logro de los objetivos de la Educación Básica y Media, una de ellas: idiomas extranjeros, o segunda lengua (término que se aplica en los contextos de territorios de grupos étnicos cuyas lenguas también son oficiales del país). Esto, porque la educación y la vida actual se desarrolla en un contexto cada vez más bilingüe.

No es que no se tenga el área de inglés como obligatoria y fundamental, sino que es como si no se tuviera si nos atenemos a los resultados que se obtienen. San Andrés cuenta con dos IEs que son Bilingües, al menos por nombre. La pregunta es: ¿en realidad lo son?

Ateniéndonos a lo que dice el MEN, estas serían algunas de las características prevalentes para que una IE se catalogue como Bilingüe: la mayoría de docentes son bilingües, hay una intensidad horaria mínima del 50% de contacto con la lengua extranjera en el plan de estudios, se utilizan dos o más lenguas como medios de enseñanza-aprendizaje en distintas áreas curriculares, se promueve un mayor conocimiento de la cultura del país extranjero cuya lengua se enseña, sus graduados aprueban un examen de lengua extranjera internacional además de aprobar el currículo colombiano.

Finalmente, promueve una orientación intercultural, es decir, hace análisis comparativo crítico de aspectos de la cultura propia y aspectos de las culturas extranjeras.

Bien haría la Secretaría de Educación en buscar ‘desentrabar’ no solo de la oficina de Bilingüismo sino su ejercicio mismo en las IEs, porque ese cuello de botella solo está causando más traumas escolares que aportes al desarrollo académico.


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