Los que saltaban

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EDNA.RUEDEA2Serialmente eran amordazados, el proceso era sistemático y mecánico. De pequeños se les sentaba frente a pantallas planas con imágenes en movimiento, se les condicionaba para responder a colores brillantes, a melodías repetitivas y a esquemas aprendidos.

Poco a poco se suprimía su creatividad hasta hacer de ellos copias de un modelo inalcanzable: ser distinto era al principio castigado por la autoridad, pero rápidamente la represión era aprendida por ellos mismos, que imitando al líder también despreciaban al extraño.

Antes de que caminaran ya se les había pronosticado un futuro, se les dijo que deberían defender con su vida el color de su bandera, el modo de hacer las cosas, el dios que habían inventado para supervisar los pensamientos a los que el líder no llegaba, debían defender el territorio que creían suyo, la lista de normas que los agrupaba.

Caminando en fila, a un cuerpo de distancia, se movían como un cardumen ciego y despreciaban cualquier cosa que no hubiese crecido en ese hábitat. En la escuela se les enseñó a saltar, y a un silbido saltaban todos, mirando de reojo quien lo hacía más alto. Se  les daban asignaturas enfocadas en cómo y cuándo odiar.

Escribieron libros que alentaban el sufrimiento, la sumisión y el castigo, los aprendieron de memoria, los volvieron ley y norma. Condenaron a quien buscara una explicación distinta: quemaron, crucificaron, desmembraron en nombre de esos libros, protegieron sus propias psicopatías embebidos en el éxtasis que da la falsa superioridad.

A veces aparecía un incompleto, un ser apocado, defectuoso. pero feliz. Uno que no podía exigir la belleza o  la perfección que había aprendido, porque no era más que un pequeño monstro dismórfico, uno que no era más inteligente que ninguno que conociera y tampoco  podía saltar más alto. Pero por cuenta en su infinitas deficiencias era descartado tantas veces que al final podía escapar a las clases de odio que lo otros aprendieron con vehemencia.

No se sabe mucho de ellos, unos dicen que desaparecieron todos en una guerra interna, que murieron de cansancio saltando desaforadamente, otros dicen que se mezclaron y viven entre otras tribus, con sus ideas paranoicas y disgregantes.


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