La unión hace la fuerza

Imprimir

PINEDA.MUNOZ'Unity makes strength'-(Inglés), ‘Eendracht maakt mach’ (Neerlandés), ‘L’union fait la force’ (Francés), o ‘Einigkeit macht stark’ (Alemán). Sin importar en qué idioma se quiera decir este antiguo refrán,-sus sabias palabras nos recuerdan que a lo largo de la historia de la humanidad, las alianzas, la solidaridad y el trabajo en conjunto han sido las mejores estrategias para lograr el éxito de cualquier pueblo.

Aunque el lema se deriva originalmente de la frase en latín “concordia res parvaecrescunt” (las cosas pequeñas florecen en la concordia) del X capítulo de la ‘Bellumlugurthinum” de Salustio, escritor Romano, la validez universal de esta frase va mucho más allá de las “pequeñas cosas”. Por ejemplo, los países que han adoptado este lema lo han hecho tras guerras civiles o revoluciones, en las cuales han demostrado que solo se pueden vencer a los tiranos a una sola voz y con la unidad de un pueblo.

Aunque en nuestro caso estemos lejos de una guerra civil o una revolución, como comunidad, nación, y biósfera tenemos enemigos comunes que solo podremos vencer en unidad (ej. corrupción, desigualdad, pobreza,cambio climático, contaminación, etc.). La falta de visión de las pequeñas mentes egoístas que se centran en pequeñeces y generan discordia, impide muchas veces forjar esa unidad que otorga la fortaleza para actuar; no por nada dice el dicho “divide y reinarás” (refrán que hace mención a la estrategia de los Romanos para conquistar Italia), pues a muchos nos les interesa que como comunidad se tenga esa fortaleza, después de todo “un pueblo unido, jamás será vencido”.

Ese pensamiento que busca el beneficio propio antes que el colectivo, es precisamente lo que necesitamos soltar para llegar a esa unidad. Este mundo es de todos, y si queremos vencer, juntos debemos trabajar.

Hoy me siento a compartir con ustedes con alegría y orgullo mi experiencia en estas pasadas semanas en la isla de San Andrés, donde personas, organizaciones, gobierno, prensa, turistas y comunidad nos unimos por una sola causa en nuestra isla: la semana por la sostenibilidad. A pesar de los problemas de toda índole por los que pasamos (personales, laborales, gubernamentales), la escasez por aquí y los excesos por allá, la filantropía que demostró mi pueblo en esta semana es precisamente una historia de fortaleza y unidad.

Llevábamos meses coordinando entre unas pocas lo que sería la semana por la sostenibilidad de este año. Inicialmente, nos reunimos las mismas de siempre a hacer una lluvia de ideas, una retroalimentación del año pasado, y ante nuestras altísimas expectativas dijimos: ¿por qué no? ¡Hagámoslo! Desde ese momento empezamos a tocar puertas, entidades, personas, voluntarios, una llamadita aquí, una ayudita acá… y así, en tres meses teníamos organizado y convocado a medio San Andrés.

En el camino muchos se nos fueron sumando, contagiándose de nuestro entusiasmo y disposición de colaborar en una iniciativa que, aunque implicaba que todos pusiéramos un poco, eran actos meramente altruistas que nos dejarían obras de gran impacto a nivel social y ambiental. Y si… ya después de que revisamos fuimos casi 50 entidades participando, y más de 1700 personas vinculadas. Materiales, refrigerios, premios, voluntarios, equipos, lanchas, salones, todos fueron donaciones de personas y entidades de la isla. Cada uno de los eventos que vivimos superó la convocatoria esperada, demostrándome una y otra vez que cuando actuamos juntos, los resultados siempre son mejores.

Muchas veces he escuchado a las personas decir que “aquí a la gente no le importa”; “aquí cada quien tira pa’ su lado”; “Alex, no pierdas el tiempo que aquí la gente no colabora”, desafortunadamente (o afortunadamente para mi) siempre he sido poco crédula y muy obstinada, aunque prefiero pensar más bien que soy soñadora y persistente, pues esa misma persistencia es la que a diario me permite seguir luchando y demostrando que si se puede.

Con esto, (más que hablar de mi experiencia), quiero dejarles ese mensaje para que todos cambiemos ese pensamiento negativo de nuestra comunidad, de nuestro país, de nuestra tierra. La gente SI colabora, a la gente SI le interesa, ¡SI hay personas desinteresadas que quieren apoyar a los que hacemos! El problema es que muchas veces no han tocado sus puertas por miedo a una negativa.

Yo he aprendido (y hoy quiero compartirlo) que por cada puerta que se cierra, otras diez puertas se abren. Por cada amigo que te da la espalda, otros 10 te dan la mano; por cada peso que te roban, otros 10 se te devuelven. Yo sé que el mundo no es perfecto, pero tampoco es tan terrible como muchos lo hacen ver.

Estoy convencida que algunos buscan dividirnos para que peleemos entre nosotros por trivialidades, y así nos ocupamos y no nos unimos por las verdaderas causas que nos someten como comunidad (volvemos a los mismos del inicio, nuestros “enemigos” ej. corrupción, cambio climático, contaminación, desigualdad, pobreza, etc.), y así, mientras estamos ocupados peleando y divididos, como a los niños cualquier dulce nos contenta.

Para mí, esta semana de nuevo me demostró que en el ámbito social y ambiental estamos unidos como comunidad, créanlo. El interés de todos (el suyo, el mío, el del vecino) es el bienestar, ahora debemos ponernos de acuerdo para trabajar juntos por un bienestar común, no el de unos pocos. Hoy, quiero que sepan que no estamos solos, aunque algunos pocos quieran seguir “tirando pa’ su lado”, ese NO es el sentimiento generalizado. Dejémonos de trivialidades y subámonos juntos al barco de la solidaridad, donde juntos lograremos el bienestar comunal.


Add this to your website
Última actualización ( Sábado, 28 de Abril de 2018 06:03 )