Quien escoge el amor como norma de vida, cumple la ley entera y alcanza la santidad. La santidad implica radicalidad en la vivencia del evangelio. La mediocridad está a la orden del día y muchos transitan por sus sendas. La santidad es el ideal que nos propone Cristo.
Opinión








Había un pueblo y un joven monstruo. Monstruo sin atenuantes, sin metáforas, sin adornos. Monstruo completo: cuernos torcidos como si hubieran crecido de mal humor, pelos ásperos saliéndole del cuello y de la espalda, orejas puntiagudas siempre en guardia, joroba firme, testaruda, imposible de ignorar.












