
Con los hechos delincuenciales ocurridos este domingo durante el desfile del 20 de julio en San Andrés, la gente se pregunta con tristeza, inquietud, impotencia, rabia y desazón: ¿Qué está pasando en la isla, otrora remanso de paz y tranquilidad, actualmente convertido en foco de inestabilidad y violencia irracional?

























