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Maternidad y Escuela

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En nuestro Departamento, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) del año  2010, el 19 por ciento de las adolescentes de San Andrés (entre 15 y 19 años) ya era madre o estaba embarazada de su primer hijo.

Es evidente que la situación representa un delicado problema social que perjudica no solo a la madre, sino a sus hijos, a sus familias y a la sociedad entera. Así lo advierte Mariluz Mejía Gómez, asesora en Salud Sexual y Reproductiva del Fondo de Población de la ONU: “El embarazo en la adolescencia es una circunstancia que quita la oportunidad de desarrollo, de crecimiento, de completar la educación, de tener mejores oportunidades para el trabajo y mejores condiciones de vida, tanto de la madre como de sus hijos”

Un estudio realizado en 2014 por la Universidad Tecnológica de Bolívar ha identificado algunas estrategias para enfrentar el problema. Veamos.
Una de estas estrategias tiene que ver con la educación, formación y prevención de los jóvenes, pues  muchos  inician su vida sexual durante la adolescencia, sin conciencia de sus responsabilidades y consecuencias. Para el caso de nuestras islas, unos 1300 jóvenes en edad escolar, si atendemos los porcentajes que nos brinda la ENDS, son padres/madres a tan temprana edad. Más que un problema es una tragedia que no sabemos cómo la ha atendido el gobierno, y junto a él la familia y la sociedad en general.

Sería razonable que se explicara cómo se ha venido desarrollando lo previsto en la Ley general de Educación del año 1994 cuando dice que “en todos los establecimientos oficiales o privados que ofrezcan educación formal es obligatorio en los niveles de la educación preescolar, básica y media (…) la educación sexual, impartida en cada caso de acuerdo con las necesidades psíquicas, físicas y afectivas de los educandos según su edad”. Es más, en el año de 1993 se promulgó la Resolución No 03353, ¨Por la cual se establece el desarrollo de programas y proyectos   institucionales de Educación Sexual en la Educación básica del País¨.

Tal vez no se ha tomado en serio la educación sexual en la Escuela, lo que explicaría por  qué el proceso educativo no produce cambios en la conducta y comportamiento de los jóvenes frente al responsable uso de la sexualidad, pues apenas un 17 por ciento acepta haber recibido orientación de un profesor de educación sexual, según la misma encuesta.

Un segundo elemento a tener en cuenta es que el embarazo precoz debe ser atendido como “un problema cultural generacional”, dado que se ha encontrado que en un alto porcentaje estas jóvenes madres precoces provienen de madres cuyo primer hijo fue concebido antes de los 18 años de edad.

Como las malas noticias no vienen solas, el Ministerio de Salud reconoce en su Boletín Electrónico N° 20 que son las adolescentes más pobres, precisamente el sector poblacional que llega a las instituciones educativas públicas, donde la tasa de embarazo se sitúa en el 30%, mientras que en estratos altos está en 7%”.

Pero no deja de ser paradójico que a pesar de los esfuerzos que se hacen para controlar este embarazo adolescente como es la campaña: “Por mí, Yo decido”, que busca crear conciencia para que las adolescentes de 15 a 19 años tengan un proyecto de vida planeado y aplacen la maternidad para más adelante, en ciudades como Bogotá y Medellín se obtienen resultados alentadores como que hubo una disminución del 5 por ciento de los embarazos precoces; pero en Barranquilla subió un 4 por ciento.

Una tercera estrategia señala quees imperativo atender varios agentes de vulnerabilidad psicosocial como el hacinamiento, la pornografía, el maltrato intrafamiliar y las bajas expectativas del futuro. Son muchos los estudios que coinciden en señalar que la pobreza es un factor fundamental en el embarazo adolescente pues aunque elriesgo de las jóvenes de quedar embarazadasexisten en todas las clases sociales, tiene más probabilidadesde ser madre una niña de bajo estrato social que una con mejor situación económica y padres profesionales.

De otra parte, la disfuncionalidad de la familia generadora de violencia y riesgo de incestoen la que generalmente viven estas adolescentes, ven en la maternidad una puerta de escape y de liberación. Y no porque no conozcan o no usen anticonceptivos; es que la maternidad les representa una hoja de ruta existencial y, quizás, un espacio de visibilidad social. De modo que el papel del Maestro frente a sus jóvenes estudiantes es definitivo en los proyectos de vida de cada uno de ellos, y la responsabilidad que adquieren por el solo hecho del título que ostentan es inimaginable. Pero no solo el maestro, junto con él la Escuela como institución y los gobernantes de turno.

Otra estrategia a tener en cuenta señala que dentro de la cultura juvenil es fundamental la buena posición frente al grupo y el reconocimiento que los demás hagan de él. Es como una fuerza gravitacional de la cual es muy difícil escapar. Tener la aprobación del grupo brinda espacio de visibilidad social y la apariencia o realidad de las acciones, particularmente las que se refieren ‘al macho’ son de muy buen recibo: el que más novias tiene, el que más experiencia sexual tenga, el más osado, en fín, toda acción que marque distancias de superioridad  brinda posibilidades de éxito frente a sus pares.

Para muchos, ser admirado y reconocido significa ser experimentado y con grandes aventuras sexuales que contar, abriendo una gran puerta a la promiscuidad y al embarazo precoz y otros riesgos de salud. Obviamente esta situación puede ser contrarrestada con una educación que llegue al joven y le muestre caminos de más dignidad.

Finalmente, el estudio puso de presente que un gran número de adolescentes tienen la percepción de que ser mujer necesariamente implica ser madre. Aunque no es una actitud negativa, en este caso sí lo es ya quepone en evidencia las pocas opciones para realizarse fuera de la maternidad, convirtiéndose el embarazo en un proyecto existencial que le da sentido a sus vidas. El embarazo es, entonces, un grito de desesperanza. Es por ello que se antoja imprescindible el reforzamiento de valores, tanto morales como religiosos, como lo son el amorresponsable, la fidelidad, el respeto por la vida.

No cesaremos de repetir la responsabilidad que le cabe a la educación que se brinda a los niños provenientes de familias más desfavorecidas y a las autoridades que posan de autistas en estos temas.

Última actualización ( Sábado, 08 de Agosto de 2015 09:04 )  

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