
Este 23 de abril se tenía prevista una reunión entre delegados de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y líderes raizales, para despejar las dudas que se han sembrado sobre el futuro del hotel Aquarium; sin embargo, dicha entidad no se hizo presente y la situación, al parecer, escalará a instancias internacionales.
En entrevista con este medio, el pasado 20 de abril, la lideresa Corine Duffis indicó que este jueves se conformaría una mesa técnica, resultado de una reunión virtual que se había suscrito el 15 de abril, a la cual habían sido convocados representantes de la Presidencia de la República, de la Procuraduría, de la Defensoría del Pueblo, del Viceministerio de Asuntos Étnicos y por supuesto de la SAE.
Sin embargo, al llegar a la cita, los voceros raizales no solo se enteraron que nadie de la SAE había arribado a la isla, sino que también supieron que la sociedad Activos por Colombia (organización que había estado a cargo de la administración del hotel) habían entregado el establecimiento a otra entidad. La figura mediante la cual se desarrolló este procedimiento aún se desconoce.
¿Ni voz ni voto?
Así lo informó la abogada Maria de los Ángeles Williams McLaughlin, una de las asesoras raizales en toda este proceso que se ha generado alrededor del Aquarium, y en general de los bienes sujetos de extensión de dominio en la isla, cuyo usufructo –alegan los voceros– ha beneficiado solamente a particulares foráneos.
“Entonces, los miembros de la Autoridad Raizal, que también se hicieron presentes ayer en el establecimiento junto a otras personas que han estado allí pacíficamente asentados, por relevos, desde la semana pasada, con el único propósito de que alguna cabeza visible de la SAE dé una explicación de todo lo que ha pasado con la administración, usufructo y asignación de estos bienes durante más de tres décadas, acordamos iniciar otras acciones con de esa entidad; incluso, no escatimaremos esfuerzos para llegar hasta instancias internacionales para suspender este desplazamiento sistemático del raizal por parte del Estado colombiano”, señaló.
La profesional del derecho lamentó que la SAE desestimara este llamado al diálogo, cuando lo único que están buscando los nativos es respuestas claras frente al manejo del hotel en cuestión, y de otros inmuebles que están en similares condiciones.
“Lo único positivo de este nuevo incumplimiento, es que fue una gran oportunidad para que muchos más raizales se ‘pellizcaran’ y se integraran a esta lucha. Yo estoy dentro del equipo de asesores del Raizal Council, pero participo principalmente como doliente, porque soy raizal; y porque si esto le afecta a un raizal, nos afectamos todos. Porque si no nos unimos a esta lucha, llegará el día en que no tengamos ni voz ni voto en nuestro propio territorio”, recalcó.






















