
La suspensión (provisional) del fallo de nulidad electoral del gobernador Nicolás Gallardo Vásquez proferida por la sala Contencioso Administrativa del Consejo de Estado, le da una vuelta más de tuerca a este proceso que sigue dividiendo a buena parte de la opinión pública de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en una suerte de tragedia griega.
La reciente decisión se basó en la falta de traducción a la lengua creole durante el proceso de nulidad electoral, lo que constituye –de acuerdo al fallo– una clara violación de sus derechos fundamentales como miembro del Pueblo Raizal, específicamente en su derecho a la participación efectiva y al acceso a la justicia en su propio dialecto.
De hecho, en el documento conocido esta semana, se ordena remitir la sentencia al Comité Lingüístico de la Secretaría de Educación de la Gobernación del Departamento Archipiélago, con el fin de que sea traducida al creole en un término perentorio para poder continuar el curso del proceso de nulidad y sus diferentes etapas.
Como se recordará, el Consejo de Estado falló en primera instancia –el 3 de abril de este año– ordenando la nulidad de la elección de Gallardo Vásquez al interpretar que este había incurrido en 'doble militancia', alegando un presunto respaldo al candidato de un partido diferente al suyo, que aspiraba a la Asamblea Departamental.
Dicen que las denominaciones de origen bautizan hombres, mujeres y por extensión, gestas y campañas marcando un derrotero perdurable por el resto de la existencia. El caso del mandatario isleño no escapa a este axioma. Su impronta de campaña fue y sigue siendo: ‘Avanzar es posible’. Y contra viento y marea está ratificando este rótulo en medio de un tempestuoso trasegar.
Que esta nueva vuelta de tuerca que prolonga la expectativa que mantuvieron los habitantes de las islas durante estos cinco meses, conduzca finalmente a la estabilidad política y administrativa del archipiélago. Esto sí es prioritario, más allá de Tirios y Troyanos, para el bienestar, la seguridad y la prosperidad de todos los isleños.



















