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Siguen análisis sobre los temblores en el archipiélago

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A propósito de los sismos que se han presentado durante los últimos meses en el archipiélago y que se han sentido con mayor intensidad en Providencia y Santa Catalina, el docente, investigador y colaborador permanente de varias entidades en Colombia, Jörn Geister, escribió sus impresiones desde su experiencia en términos de geología insular.

Geister es profesor de Paleontología del Instituto de Geología en la Universidad de Berna (Berna, Suiza); también ha sido investigador y colaborador en Colombia de la Universidad Nacional y del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), entre otras entidades, en temas relacionados con complejos arrecifales oceánicos y características geológicas marinas en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Los temblores de Providencia en 2018

Existen zonas agrietadas en el fondo del mar Caribe occidental, ya activas desde la época terciaria. Es decir que la corteza terrestre se mueve a lo largo de la grieta y ambas partes de la placa pueden desplazarse frotándose entre sí.

Cuando se trata solamente de pequeños desplazamientos, se producen sismos pequeños (posiblemente sólo temblores) en las islas. Estos no constituyen un peligro posterior siempre y cuando la situación permanezca así; pero con frecuencia los sismos pequeños anteceden a otros grandes, cuando durante siglos o milenios se ha producido una tensión lo suficientemente grande que repentinamente se pudiera desatar.

Eso puede constituir un peligro (terremotos en las islas y olas de tsunamis (maremotos) en el mar que rompen en la costa y que pueden traer como consecuencia resultados catastróficos. Una de estas líneas de grietas se extiende desde isla cayo Albuquerque pasando por San Andrés y Providencia en dirección al banco de Quitasueño.

Los pronósticos en caso de terremotos son muy inciertos. Lo mejor es no vivir en la playa sino en un sitio más elevado, al menos a 100 metros lejos de la línea costera, donde ningún tsunami llegue sorpresivamente en horas de la noche.

Las construcciones en piedra también son peligrosas porque si llegara a presentarse un sismo, podría caer el techo o un muro lateral sobre la cama o sobre la mesa de centro de la sala. Creo que las casas tradicionales de la población insular, construidas en madera, son las que menos riesgo corren.

En el pasado, en San Andrés (comprobado en el subsuelo) y en Providencia (se observa en la superficie), brotaba lava en las zonas de grietas, en parte con consecuencias devastadoras para la naturaleza. Pero estos acontecimientos tuvieron lugar ya hace más de 20 millones o más años atrás. Esto, en principio, podría suceder ahora nuevamente, pero es muy poco probable que se presente con esa misma intensidad.

En San Andrés se han documentado recientes movimientos telúricos como fallas en la terraza coralina cuaternaria: Hace unos 100 mil años atrás, durante el nivel del mar alto (‘Glacial Sangamon’) toda la terraza se encontraba bajo el agua.

Las grietas que se estaban presentando nuevamente se habían llenado de sedimentos marinos con conchas marinas y similares. Este sedimento, después del hundimiento del nivel del mar se ha solidificado, convirtiéndose en piedra caliza (ejemplos en el Sterthenberg Point, San Andrés).

Unas decenas de miles de años después (aproximadamente antes de 60 mil hasta 15 mil años (Glacial Wisconsin = Glacial Wurm), el nivel del mar era más profundo, alcanzando hasta aproximadamente 120 metros bajo la actual plataforma continental, lo que significa que la misma terraza y la misma plataforma continental estuvieron sobre la superficie terrestre.

También en esa época se formaron grietas durante los terremotos. Las nuevas grietas en determinados puntos fueron ampliadas por la solución de Karst, pero a veces, también en otros puntos, rellenadas por costras de calcita provenientes de soluciones circulantes o con tierra roja antigua y solidificada hace mucho tiempo.

Resultado: Se formaron por disolución ‘cuevas’ longitudinales, con frecuencia no mayores de 50 centímetros de ancho, a lo largo de las frecuentes grietas. Creo que Coralina hace unos 20 años llevó a cabo un inventario de ese tipo de cuevas.

La mayoría de estas cuevas se formaron a lo largo de tales grietas. Estas tienen posiblemente también 50 mil y más años de existencia (‘Edad de hielo Wisconsin’).

En otras partes, en la misma época, la caliza suelta se fue depositando por ruptura en la pared de otras grietas, cerrando total o parcialmente la hendidura. Si ahora toda la terraza durante muchos milenios permanece seca se debe al desprendimiento de cal en la superficie, la cual desciende hasta varios metros por disolución de calcio en la superficie (lluvia y ácidos provenientes del humus).

El relleno de la calcita cristalina es más resistente a los disolventes que el resto de la cal de la terraza y se presenta por consiguiente topográficamente en forma similar a un dique volcánico con profundidad en algunos casos de hasta un metro. En otros casos, inclusive a mayor profundidad sobre la superficie de la tierra de los alrededores.

Los geólogos la conocen como ‘Calcita-Dyke’; la altura de este tipo de dique es un indicador relativo (aunque no muy preciso) de la edad de una de estas grietas. La sucesión de los acontecimientos es la siguiente: terremoto > grieta > solución de calcio > precipitación de calcio (calcificación) > sobresalen del relleno formando un dique.

Los mejores ejemplos al respecto se encuentran en Schooner Bay; la edad de las grietas, posiblemente algunas docenas de miles (1.000) de años. En todo caso, la edad del Wisconsin.

Cuando no se observa ni solución ni depósito calcáreo (descalcificación) en las grietas abiertas y éstas se encuentran parcialmente llenas todavía de un piso, también de piedra caliza, se trata entonces de grietas muy recientes. Faltan los rellenos más grandes de calcita.

Las paredes de la brecha son simples superficies fracturadas y prácticamente no humedecidas por la lluvia. Ejemplos de ello tenemos al sur, en Smith Channel. Holoceno antiguo: pocos miles de años. También el agrietamiento del ‘Bocatora Hole’ en San Andrés tiene una edad bastante reciente. Cuando se presentó el rompimiento hace muchos milenios, dio origen a un tremendo tsunami; las grietas se aprecian todavía hoy desde el borde de éstas hasta en la costa.

También en Providencia existen ese tipo de grietas en la piedra volcánica y el ‘Blue Hole’ tiene igualmente una historia similar a la del ‘Bocatora Hole’ en San Andrés. Por consiguiente, para entonces tuvo que haberse presentado un tsunami todavía mayor en la costa.

Conclusión 

                                   

Terremotos se han presentado antes de millones de años (vulcanismo) en las islas y ciertamente se repetirán una y otra vez, cuando de tiempo en tiempo las placas en el fondo del mar se rocen entre sí. Hasta donde he sabido, en tiempos históricos no se ha presentado ningún movimiento telúrico fuerte en las islas que hayan causado daños considerables.

Cuando solamente se tienen en cuenta 500 años, todo parece estar completamente tranquilo. Sin embargo, la situación puede cambiar rápidamente cuando en el futuro sigan aumentando las tensiones en la corteza terrestre y si se presentaran grietas, se descarguen en forma de terremoto. Es probable que los grandes terremotos se presenten en las islas con intervalos de milenios.  

Resultados  

Por principio, es necesario estar preparado en las islas frente a un fuerte movimiento telúrico, aunque éste se presente posiblemente dentro de un par de milenios.

Desafortunadamente, hasta ahora no se cuenta con pronósticos confiables sobre terremotos; pero existen lugares que se encuentran especialmente amenazados (Centroamérica, los Andes, las islas del Caribe, Italia, Grecia, Indonesia, Japón y otros) así como otros sitios que aparentemente no están amenazados por terremotos (Norteamérica, exceptuando la costa del Pacífico, Escandinavia y otras zonas sin volcanes y donde no se presenten procesos actuales de formación de cordilleras). 

San Andrés y Providencia permanecerán en los próximos millones de años en una zona amenazada por movimientos sísmicos.


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Última actualización ( Martes, 25 de Diciembre de 2018 18:32 )  

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