Home Opinión Columnas ¿Indiferencia asesina?
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Search

elisleño.com - El diario de San Andrés y Providencia.

JA slide show
 

ISLENO2

¿Indiferencia asesina?

Correo Imprimir PDF

JORGE.GARNICA¿La cultura nos define? Pero si nosotros somos los hacedores de cultura, es decir, de nuestro alterable destino, de manera consciente y responsable, entonces ¿qué define a quién? ¿Y hasta qué punto? Otra marcha, otra convocatoria ciudadana. Faltó gente. Claro. Somos más de 100.000.

Discursos van, discursos vienen. Esta vez “por la seguridad de todos” Y nosotros, también todos, los complicados humanos nos encontramos atrapados por ellos. De alguna manera. Incluso los que miran indiferentes pasar la marcha, sin ellos. Porque prefieren que otros construyan y edifiquen sus destinos, como si fueran edificios.

O quizás no les importa; porque, por qué ha de importarles si sus destinos ya están predestinados, y lo predestinado es inalterable. Piensan. Pero tampoco sería justo esperar que la institución policial tome el rol de Batman. No podemos dejar solos a la Policía. La seguridad les corresponde a todos, en serio. De modo que todos tenemos culpa. Por tanto, si somos parte del problema, también tenemos que ser parte de las soluciones.

Y en este contexto, sí amigos, somos multidimensionales. Tenemos una variedad de personalidades, dependiendo de la presencia del otro o la otra; también tenemos una variedad de intereses: económicos, emocionales, políticos, religiosos, etc. Y el momento y las circunstancias definen cuál saldrá a flote, volando. Como la paloma del sombrero mágico.

Pero ¿qué interés es el más predominante? Para la mayoría de los psicólogos, el emocional; para Marx, el económico, la famosa infraestructura; para el filósofo, el político, porque, el hombre y la mujer son animales políticos; para los teólogos, el religioso, porque la vida, el destino final del hombre, especialmente del hombre, y la mujer, no es de este mundo. ¿Y tú, amigo lector, dónde te hallaste? ¿Y yo? La respuesta mía es muy fácil: Lo político, porque por definición es donde están mis intereses emocionales y económicos.

Entonces, amigos todos, a propósito de la gran convocatoria del jueves, ayer, por nuestra seguridad, la de todos, ¿cómo despejamos las numerosas incógnitas de la grande y compleja ecuación Insular?

Con mucho cuidado, tenemos que hilar honesta, cuidadosamente; despacio, porque tenemos prisa, y porque el tiempo se nos está acabando; y dentro de la subjetividad de cada uno, pero con el sincero ánimo, condición sine qua non, de dejar de atacar a las personas (especialmente a aquéllas con opiniones e ideas diferentes a las tuyas), y concentrarnos, centrarnos en los problemas comunes. Y con justicia.

En la reunión con el gobernador encargado, el señor secretario de Hacienda, de la gobernadora encargada, la señora viceministra de Turismo (he aquí la primera piedra en el zapato) pusimos sobre la mesa una serie de elementos. “But are you serious, Mr. president Santos? ¿A quién va a atender mi estimada compañera providenciana?

¿Al ministerio o a la gobernación Insular? En este caso, definitivamente no se puede rezar ante dos altares. O es uno, o es el otro. O es a Dios, o es al César. Imposible a ambos, al unísono, porque termina no sirviendo a ninguno. Porque todos sabemos que aquello de multitasking es un ardid. Es otra figura demagógica, populista.

Decía, en la reunión planteamos una serie temas de “La muerte anunciada de una Ínsula” Todos importantes, no obstante, la mayoría catárticos; al menos hasta ahora. Pero fundamentalmente intentamos, en mi opinión, describir una serie de síntomas del sujeto Insular, circunstancias aparentes del problema de seguridad, esencialmente subjetivas; y luego pasamos a deshilar algunos signos, primariamente objetivos, tales como el rampante delito: atracos, robos, ineficacia e ineficiencia administrativa, que podría ilustrarnos un poco más que los síntomas, etc. Pero en este caso una objetividad que tampoco conduce a la solución del dilema Insular.

De manera que todavía tenemos más preguntas que respuestas. Porque, decía yo, no estamos juzgando ni evaluando con la debida seriedad, aún, los orígenes primarios de los percibidos síntomas, ni de los objetivos signos. Estamos prescribiendo Advil y penicilina por una fiebre, sin diagnosticar qué está causando la fiebre. (Aunque muchos creemos saber cuáles son las causas del mal del paciente Insular. Cardinalmente dos). Y si no somos capaces de mirar de frente las causas últimas, el argé del problemón de nuestra isla, estaremos intentando resolverlo, sin solución, en círculo. Y uno vicioso, más no virtuoso.

De modo que si el doctor no es capaz de diagnosticar la causa del mal del paciente, éste morirá; si el médico ignora, a propósito y por intereses feos, no dichas, las causas del mal del paciente, éste morirá; si el profesional prefiere tratar los subjetivos síntomas del paciente, y los objetivos signos descubiertos, mas no las causas del mal, el paciente-Insular morirá.

Peor incluso: si todos, la gran mayoría, somos indiferentes en cuanto a las causas del mal de nuestra Ínsula, nuestra Ínsula morirá. No importará la cantidad de convocatorias, ni paros que valgan, y mucho menos los muchos discursos grandilocuentes.

Ahora bien, políticamente, nuestra ínsula ha permanecido arrodillado por décadas. Hace unas semanas el escritor Vargas Llosa, en Camilo, decía: “El populismo es de tontos o de oportunistas; y cada pueblo tiene su animal populista.” Yo agrego: El populismo es un planteamiento falso, mentiroso, manipulador. ¿Sus causas? La falta de una sociedad civil consciente, dinámica, educada y, y por ende, responsable con su propio destino. Pero nos callamos, increíblemente silenciosos, ante la demagogia populista de demasiado de nuestros supuestos líderes políticos y económicos.

El pasado 10 de junio, 2017, el general en retiro Oscar Naranjo Trujillo, vicepresidente de Nación, dijo categóricamente, durante su visita a nuestro terruño: “El problema base de San Andrés, isla, es la superpoblación. Y para ello debe haber soluciones de mediano y largo plazo; hay que recopilar información necesaria para una metodología para la sobrepoblación; una política pública…”.

Hace más de 20 años que hemos estado repitiendo esto. ¿Pero otra persona, el vicepresidente, tenía que afirmarlo para que fuera verdad? Durante la misma reunión, el señor gobernador resumió así la agenda del momento: Los problemas de San Andrés, isla: La sobrepoblación e Inseguridad; también hay que apoyar al alcalde de Providencia en salud, y el Estatuto Raizal.

¿Por qué aún estamos hablando, tabula rasa, de los dos primeros, sin mencionar los dos últimos, por ahora? Digo yo: falta de coherencia entre el decir y el hacer; precisamos ser capaces de puntualizar la narrativa con el accionar. De lo contrario, pensaremos y haremos más convocatorias…

En fin, lo de ayer, la convocatoria, puede ser el florero de Llorente. Para lo positivo. Todos estamos confiando en ver, esta vez, algunos resultados visibles. Porque cuando el barco se va a pique…

¿Y cuándo se hará algo, en serio, en cuanto a la insostenible e intolerable inmigración hacia la ínsula—pasado y futuro?

¿Comentarios? al Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla


Add this to your website
 

Translate this page

Welcome Caribe

RADIO

WI.169.2

WI.169

W147

WR

IDEAM

 

Indicadores Economicos

Síganos en Facebook

Descarga Firefox


JUANCHOGONZALEZ5

CHICKEN.HOUSE22

CONTRUMUNDO3

BANNER.FAGAR

CAJASAI.OFERTA

SOPESA.2

HURACANES1.gif

HOTEL.DORADO

SEA WHA COFFE

PRESIDENT2

DECAMERON

TRASH BUSTERS

OVER.RECEPT

CINE.1710

PELICANO