Home Opinión Columnas La vaina con la corrupción...
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Search

elisleño.com - El diario de San Andrés y Providencia.

JA slide show
 

ISLENO1

La vaina con la corrupción...

Correo Imprimir PDF

EDNA.RUEDEA2La corrupción es más un gas que un sólido, que un líquido, que un coloide como una mermelada. La corrupción no es un acto excluyente, se pega como los bostezos, y a fuerza de estar en proximidad con el corrupto se termina por tener laxa la ética como los calzones flojos de una prostituta.

La corrupción se justifica: “mejor que sea uno de los nuestros que robe y no uno de ellos”, se implanta: “sabes cómo es la  vuelta, algo hay que dejarle a la gente que te ayuda”. La corrupción es andar sin los papeles de la moto, corrupción es decirle al niño que diga que en casa no hay nadie, para no pagarle al que se le debe, corrupción es sentarse a la mesa del corrupto y tomarse un wiskicito haciéndose el bobo para no herir susceptibilidades.

Ser corrupto es tener amigos corruptos y no decirles que lo sabes y no lo apruebas. Ser corrupto es  cantar la canción que me conviene, ponerme las camisetas con números y símbolos cada elección, y esperar solamente que este que se sube me dé un puestico, un contratito; todo en diminutivo para que no me duela tanto el ego.

Pero el que reza y peca empata. Se pagan las misas, se sube la voz, se pone la pose, se le echa la culpa a Odebretch, “es que son ellos los corruptos, lo mío es otra cosa”.  Lo mío es un sancocho cada tanto, un puesto que me da tiempo para atender mi tienda, hacerme pasar por un pescador para cobrar el subsidio no es malo, malo es robar mucho.  Pero sí es malo.

Mil personas robando un millón o una persona robando mil millones. Ambas opciones condenan a pena de muerte a la salud, a la educación, a la sociedad en sí.

Pero es que la corrupción como la infidelidad se juzga mejor de lejos, a nadie le gusta que sean sus propios cachos los que le dañen el cielo raso, es mejor señalar al otro.  La vista se posa sobre el otro, o la otra, y por eso las buenas esposas persiguen asqueadas a las roba maridos, como si ellas le hubieran prometido algo frente al altar, no señora: fue el que comparte su lecho el que se corrompió hasta la putrefacción.

Pero curiosamente, el otro,  es el mismo por el que voy a votar cuando pueda votar.  Ese otro, ese que hoy es un demonio corrupto, sucio, asqueroso, infame patán, es el que después voy a llamar a pedirle que me tenga en cuenta.

¿Marchar o no marchar? Eh ahí la cuestión. Marchemos, que carajo… marchemos en las calles, de blanco, con banderas, rasguemos vestiduras y  señalemos. Luego  en la casa,  cansados, asoleados, ya un poco más conscientes, hagamos un mía culpa.

Midamos nuestro niveles corrupción contra la listas de contactos del celular. Borremos a los corruptos por los que perdimos suelas de zapato bueno, y más nunca digamos en voz alta esos nombres.  Pero si hacemos esto (usted y yo) Creo en mi corazón que será un 2 de abril muy silencioso.  Y es que esa es La vaina con la corrupción: el silencio.


Add this to your website
 

Translate this page

Welcome Caribe

RADIO

WA1

W1A

WI

W2A

IDEAM

 

Indicadores Economicos

Síganos en Facebook

Descarga Firefox


JUANCHOGONZALEZ1

SOPESABLINKY

HOTELDORADO

SEA WHA COFFE

PRESIDENT

DECAMERON

TRASH BUSTERS

DROGUERIA

OVER.RECEPTOUR

PELICANO